La marca es la tarjeta de presentación de la empresa, la herramienta con la que se presenta y se hace reconocer en el mercado. Por esta razón, la evolución de la empresa sigue un camino paralelo a su identidad gráfica. Cada cambio en la marca refleja las etapas de su historia.

La marca «CAP» nace como acrónimo de Colorificio Arreghini Portogruaro: un mensaje claro sobre la misión de la empresa, su vínculo con el territorio y la importancia de crear una relación de valor recíproco con el cliente.
Las primeras apariciones del logotipo presentan un lettering en negrita, suavizado por serifas que, sin embargo, no afectan su carácter fuerte y determinado. El logo es blanco y se sitúa sobre un fondo verde esmeralda, un color que transmite solidez y fiabilidad, con una fuerte referencia a la naturaleza. El acrónimo «CAP» siempre va acompañado de su significado completo, Colorificio Arreghini Portogruaro.
Con los años, «CAP» se convierte en una verdadera marca: «CAP» es un sistema, «CAP» representa calidad, «CAP» es garantía de fiabilidad.
En los años 90 aparece la línea ganadora, un elemento gráfico blanco y verde que subraya el logo y lo “acoge” en una curva. La línea ganadora se convertirá en una parte integral del logotipo en todos los contextos y representaciones. La evolución más reciente permite que el nombre completo Colorificio Arreghini Portogruaro no siempre aparezca junto al acrónimo o se reduzca simplemente a Arreghini. Con el paso de las décadas, el nombre CAP Arreghini se ha convertido en un uso común, destacando el valor de una marca consolidada que nunca olvida su historia.
